Cerrar
Agosto 2021 – Noticias y Novedades
Ascensión al Nevado de Chuscha por su cara este

En el límite entre las provincias de Salta y Catamarca se sitúa esta montaña que fuera sagrada para los Incas, en donde hace más de 500 años fuera sacrificada una niña, que al descubrirla, en 1920, se la llamó la Momia de los Quilmes

Por Eliseo Jantzon y Santiago Aragón

Fotos: Eliseo Jantzon

Integrantes de la expedición: Esteban Siñeriz, Nicolas Mema, Pablo Cordoba, Eliseo Jantzon, Santiago Aragon y Mariano Hevia

En el límite entre Salta y Catamarca se sitúa el nevado de Chuscha, montaña sagrada para los incas en donde fuera encontrada la Dama de Quilmes o Momia de los Quilmes. La ruta más utilizada para acceder a esta montaña es por Cafayate (Salta) En mayo de 2019 decidimos subir por la poco transitada ruta este, es decir desde el lado de Ovejería (Catamarca) Atravesando el valle del Cajón hasta llegar a este hermoso “Apu” del noroeste argentino.

Los seis en el filo cumbrero, Nevado del Chuscha

Ubicación del Nevado de Chuscha, límite entre la Provincia de Catamarca y Salta, Argentina


Paralelo a la zona sur del Valle Calchaquí se extiende el Valle del Cajón. En donde se sitúan las localidades de San Antonio del Cajón, La Hoyada y Ovejería, esta última nuestro punto de salida. Hasta allí llega el vehículo que tendrá que ser de doble tracción ya que cruza más de 40 veces el río hasta llegar al poblado.

NOTA EDITORAL: *Chuscha” o “chukcha” palabra quichua que significa cabello o cabellera. Desde una visión estético – paisajística imaginamos que el cerro recibió este nombre de los antiguos incas por los arroyos de deshielo que descienden por sus laderas a modo de ondulados cabellos, por los abruptos filos que forman sus laderas.

El Nevado desde su cara Este

Esteban subiendo por “La rampa” que lleva al filo de la montaña


Aproximación y campamentos

PUNTOS GPS:

Ovejeria: 26°15'38.93"S 66°12'18.59"O
C1: 26°13'11.30"S 66°10'45.73"O
C2: 26° 8'58.99"S 66°11'35.09"O
Cumbre: 26° 8'46.38"S 66°13'06,7"O

Aproximación en vehículo 4 x 4 a Ovejeria y desvío de la ruta 40

Aproximación hasta el campamento base desde Ovejeria


La expedición día por día

PRIMER DIA: EL VIAJE DE LOS SEIS JUNTOS PASANDO RIOS

Salimos el sábado a las 8 de la mañana desde Yerba Buena en la camioneta. Nico se quedó a dormir en mi casa, Panther y Mariano llegaron puntuales. En Amaicha buscamos a Eliseo y a Esteban. A las 2 de la tarde comimos unos sándwiches de milanesa en San José, Catamarca, sobre la ruta 40. Hace rato que no estábamos los 6 juntos y comenzamos a deliberar por donde subiríamos al Chuscha, montaña de 5450 metros que divide Catamarca de Salta. Los días previos habíamos visto algo por el Google Earth y Eliseo había hablado con un bombero de Santa María, que le dio algunos consejos.

Seguimos hacia el sur, pasamos la Punta de Balasto y observábamos cómo el Río Santa María venía del oeste. Este río tiene la particularidad que, cuando nace va de norte a sur, luego un pequeño tramo hacia el este y luego se va para el norte.

Metros antes de la cumbre mirando hacia el “alpapuyo” (manto de nubes en quechua) que cubre al valle Calchaquí

Construcciones que se remontan a miles de años atrás. Custodian al gran apu


Desde la ruta 40 teníamos que hacer alrededor de 120 kilómetros por caminos de tierra. A los pocos kilómetros, antes de pasar la cuesta de los Belichos, nos interceptaron en el camino 8 jinetes, se notaba que eran paisanos trabajadores. Nos preguntaron si teníamos vino para vender. Le dijimos que le podíamos dar un mistela. Aprovechamos para hacer un descanso, estirar las piernas y saludar a la gente. Nos contaron que estaban viendo los animales, capando algunos terneros. Nos preguntaron cuánto nos debían y le dijimos que nada, le contamos que lo producíamos nosotros y como un acto retributivo nos regalaron la criadilla, o sea las bolas del toro. “Hiérvanla bien” ,fue el consejo y nos aseguraron que nos daría gran poder.

Le acertamos al desvío para no ir a la Ollada y rumbeamos hacia el norte. Pasamos Toro Yaco, San Antonio del Cajón y cuando ya anochecía le metimos los últimos 22 km para la Ovejería, cruzando 40 veces el río, subiendo unas cuestas, que gracias a que estaba oscuro nadie hizo ninguna exclamación.

Ovejería

Pidiendo permiso a la Pachamama


La providencia nos llevo a Don Teofilo

No sabemos bien por qué, por esas cosas que tiene la Providencia, la mano guiadora de la Pachamama, la magia de los viajes, llegamos a la puerta del puesto de la familia Alancay . Teófilo nos recibió y nos tendió la mano en medio de la oscura noche. Enseguida nos hizo pasar a una cocina de adobe alumbrada con focos a electricidad solar, un fueguito donde había unas parrillas y unas grandes pavas. Mientras nos estábamos acomodando en la cocina, Teófilo se enteró que Nico es guitarrero y ya la guitarra estaba viniendo. Sacamos los 6 kilos de asado para comer y compartir con los presentes y guardar carne asada para los días posteriores.

Nos fuimos presentando y reconociendo Esteban y Teófilo, ya habían compartido unas caminatas por el Chuscha y la laguna Brava, junto al Talibán y los Lobo. Elsa y yo nos vimos unos años antes cuando lo había ayudado a Jorge Mercado a instalar unos paneles solares en la Posta Sanitaria.

La guitarra sonó toda la noche, apenas interrumpida por un bocado de carne o un sorbo de vino. El músico no aceptó ninguna sugerencia de tocar algo de Spinetta, o de los Redondos, él quería homenajear a los anfitriones con un gran repertorio de chacareras, vidalas y chamames . Teófilo nos dijo que no era necesario armar las carpas, tenían un cuarto con varias camas cuchetas donde había lugar para todos.

Para llegar a la base del Chuscha desde Ovejeria, Catamarca, se atraviesa un tramo de 15 km aproximadamente en donde hicimos un campamento intermedio

“El Antigal” se observa el tamaño de los corrales para el pastoreo de grandes cantidades de camélido

De noche a la luz del fuego cenamos Quinoa con carne asada, un privilegio


SEGUNDO DIA: OFRENDA A LA PACHAMAMA

En la mañana nos repartimos la comida y el equipo en común. Teófilo nos dijo que nos acompañaría una parte del camino. Salimos a caminar y en la primera abra que cruzamos hicimos una ofrenda a la Madre Tierra. Unas hojas de coca, un poco de agua, de aguardiente, unas oraciones en silencio y el pedido de permiso y protección.

Arrancamos cruzando una pampa levemente inclinada, subiendo y bajando las últimas oleadas de unos filos. Pasamos grandes postas, casas de piedras antiguas, con grandes corrales, que con seguridad tienen cientos de años y han sido recicladas por pobladores más modernos y hará unos 50 años abandonadas.

En el camino encontramos un quirquincho que los perros de Teófilo habían arrinconado. Llegamos a un río de los que van a formar el río Santa María y sacamos la carne de la noche anterior y junto a la salsa inglesa hicimos unos ricos “sanguchitos”, bebiendo el agua recién nacida.

”Que lindo es por acá”, nos dice Teófilo. “El aire es puro, los sonidos, el gusto del agua”.

Nos despedimos de nuestro voluntario acompañante, caminamos una hora más y encontramos un lindo lugar para acampar. Armamos las carpas, buscamos agua, leña, hicimos fuego, comimos quinoa con la carne de la noche pasada, tomamos vino y cachaza.

Para llegar a la base del Chuscha desde Ovejeria, Catamarca, se atraviesa un tramo de 15 km aproximadamente en donde hicimos un campamento intermedio.

Pablo “Pantera” antes de llegar al filo cumbrero

El río congelado un afluente del río Santa Maria. Una particularidad es que aquí corre en sentido norte sur
y más abajo  en otra parte del valle corre en el sentido contrario sur norte

El Chuscha y “La rampa” el camino que elegimos para subir

El imponente Cerro al salir a una de las abras que nos llevarían a nuestro improvisado campamento base


TERCER DIA: EL PLAN DEL ASCENSO

En la mañana nos higienizamos en el frió río, desayunamos alguna naranja, media manzana, con te o mate y continuamos. Siempre a la par del agua, cruzamos el abra y seguimos más hacia el norte, calculamos que estaríamos a la altura de Tolombón pero del otro lado de las sierras.

Dudamos un poco donde hacer el campamento,” si nos poníamos cerca del agua íbamos a estar muy expuestos a los vientos”- pensamos. Encontramos una “mesadita”, justo al frente de la gran montaña. Al atardecer la observábamos y pensábamos la ruta. Comimos unos fideos con una suculenta salsa de bondiola y verduras.

Hicimos el plan. El despertador sonaría a las 6 y media y comenzaríamos a vestirnos en las carpas. Botas, dos pares de medias. Dos pantalones. Una térmica, un polar, una campera de pluma y el rompevientos. Dos pares de guantes. Llevaríamos agua, el dulce de membrillo muy rico que hizo Esteban, alguna fruta que había quedado. En la carpa de Mariano y Panter calentarían agua y se haría un té que lo iríamos a buscar para tomar con unas galletitas mientras nos íbamos vistiendo. A las 7 y media cuando esté pegando el sol, nos había recomendado Teófilo, teníamos que empezar a caminar y en 5 horas lo teníamos que subir.

Estuvimos bastante organizados y salimos 50 minutos más tarde. Nos fuimos acercando a la montaña y la encaramos más al norte, luego comenzamos a buscar unos filos y nos fuimos dividiendo pero siempre observándonos. Nos separamos, nos reagrupamos y en la última cresta nos juntamos. Se ponía empinada y las rocas eran más grandes. De a poco fuimos llegando todos juntos a los 5450 metros. El orden de cima les importa a los que compiten, nosotros tratamos de abrazarla, de armonizar con la montaña. Sacamos fotos, firmamos los libros de cumbre y los leímos y encontramos una nota que dejaron en el 2008 Esteban, el Talibán y su grupo.

El acarreo antes de la cumbre

El filo cumbrero donde hay que atravesar grandes rocas muy expuestos

El Filo cumbrero desde el otro lado

Contemplando el valle calchaquí


Improvisamos un camino por el acarreo, que estaba bastante vertical. Íbamos de costado para que no nos golpeen las piedras que aflojaban los otros compañeros. Observábamos las nubes que entraban por el valle, aceleramos nuestro paso porque si se tapaba no íbamos a poder ver el campamento. Nos habíamos dejado el GPS en la carpa. Nos reagrupamos y encaramos la última parte todos juntos. Del otro lado vimos las carpas naranjas. Llegando al río recogimos leña de cuernitos y yaretas. De vuelta en el campamento, estiramos un poco y nos acostamos temprano justito después que el sol. Nico y Eliseo se quedaron haciendo un guiso y un té de coca que luego repartieron por las carpas.


QUINTO DIA: VICUÑAS GUANACOS Y LLAMAS EN LAS VEGAS

Nos levantamos despacio y despacio fuimos desarmando el campamento. No volveríamos por donde vinimos, Teófilo nos mostró un abra que nos haría ahorrar una hora de caminata. Vimos vicuñas, guanacos y llamas que tomaban agua en las vegas y puestos de cazadores de la antigüedad que con sus lanzas y flechas iban a esos lugares en procura del alimento. Nos cruzamos con chinchillones y lagartijas que se dejaban atrapar y las fotografiamos.

Sobre una roca cortamos la bondiola, el queso, el pan y el dulce de membrillo. De repente cerca de nosotros apareció alejándose una llama. Veíamos la cabeza de otra, que se asomaba por sobre los pastizales. Pensamos que estaría quebrada porque al acercarnos no se paraba. Cuando estábamos a unos pocos metros nos dimos cuenta que era una llamita que acababa de nacer. Nos miró y se acercó hacia nosotros. Nos apuramos en volvernos para que no nos siga y su madre vuelva hacia ella.

Restos de puntas de flecha que datan de hace miles de años

Un guanaco albino

Restos de una cruz que el viento decidio romper en la cumbre


El regreso

AGRADECIMOS VOLVER AMIGOS Y HACER CUMBRE

El regreso fue despacio disfrutando las ruinas que íbamos encontrando. Al atardecer nos juntamos en la piedra donde habíamos hecho la ceremonia. “Agradecimos el volver, el volver amigos y el haber hecho cumbre”.

Los perros ladraron y Teófilo salió a recibirnos en la oscuridad. Cuando entramos a la cocina había muchos cortes de carne de llama recién carneada sobre la mesa. Molleja, costilla, chinchulines, vacío. El Panter se puso a asarlos y a Nico le pusieron la guitarra entre sus brazos. Estaba Doña Gregoria la madre de Teófilo que pasa su tiempo entre Santa María y la Ovejería. Fue una noche alegre de festejos y de reencuentros. Nos contamos de nuestras vidas, de la cumbre y nos enteramos de que hasta los 90 funcionaba en esa casa la estafeta postal. El chasqui recogía las cartas de los pueblos, dormía en Toro Yaco y a las 3 de la mañana comenzaba su viaje para terminar a las 6 de la tarde en Santa María.

De a poco nos fuimos quedando dormidos sobre la mesa acompañados por la música que no descansaba, solo para unos traguitos de un torrontés en caja con las que el cantor alimentaba su canto. Dicen que el canto del gallo les marcó el final a los últimos dos.

Mariano preparando el equipaje y el detalle de la botella de vino de producción propia de dos de nuestros integrantes

Si bien las estaciones de otoño, invierno y primavera son las más propicias para ascender al cerro.
Es prácticamente accesible casi todo el año. Arriba El Chuscha un día nublado

El “Drink Team” exaltantes al regreso, en la base de la montaña


SEXTO DIA: SOPA DE LLAMA Y LA CAMIONETA ARRANCA

Nos levantamos con un sol radiante, acomodamos las cosas. Doña Gregoria nos tenía agua para el mate, unas pizzas que nos había hecho el día anterior para recibirnos pero como habíamos llegado tarde nos las ofrecía ahora. Una sopa con huesos y carne de llama que nos levantó y nos dio la energía para encarar el último día en camioneta hasta los Zazos.

Firmamos el cuaderno de visitas y nos despedimos prometiéndole volver y conseguir ropa para los chicos. Arrancó la camioneta sin problemas, no como en la base del Llullaillaco.

El Chuscha es una gran montaña que a nosotros nos trató muy bien. Pudimos subirla y conocer parte de sus secretos, al mismo tiempo conocimos la gente del lugar, que nos compartió la belleza de su vida, su alegría, su desinterés, sus costumbres y creencias.

Siempre recuerdo a ese anciano que a la bajada del Muñoz, nos dijo que uno iba al cerro a limpiar la cabeza.

Si bien las estaciones de otoño, invierno y primavera son las más propicias para ascender al cerro. Es prácticamente accesible casi todo el año.

Siguiendo a Estaban quien ya había subido al Chuscha por esta ruta

Sin duda uno de los mejores y respetables cerros para subir en esta zona: Nevado de Chuscha


Historia del Cerro

SANTUARIO INCA

El Nevado de Chuscha es uno de los tantos Santuarios Incaicos que se sitúan en lo que hoy es Argentina. A más de 5.000 msnm en una de sus cumbres se encontró el cuerpo momificado de una niña Inca, elegida para ser ofrecida al dios Inti. Entre 1920 y 1922 su tumba ancestral fue profanada por buscadores de tesoros. “La Reina del Cerro", “La Princesa Calchaqui” , “La Momia de los Quilmes”, “La Momia del Sótano”, “La Momia del Chuscha”, fueron algunos de los nombres que le asignaron a lo largo de un derrotero que implicó muchos años fuera de su tierra. Recién en el 2006 regresó a Salta, donde su historia se cuenta con rigor científico en el Museo de Arqueología de Alta Montaña.

Cielo sobre cielo,  nevado de Cachi desde la cumbre del Chuscha

Teo Alancai sin el esto no abría sido posible


Video:
Ascenso al Nevado de Chuscha: Cara Este

Notas Relacionadas:

  • Sombra Tumb

    Ascensión al Nevado de
    Chuscha, 4.450 mts.

  • Sombra Tumb

    Libro: El Santuario Incaico del Nevado de Chuscha

  • Sombra Tumb

    Ascención al Cerro GRAM Bicentenario en la
    provincia de Catamarca

  • Sombra Tumb

    Te invitamos a conocer el Valle de Tafí, en la provincia de Tucumán

  • Sombra Tumb

    Expedición invernal a los Cerros Zarzo y Animas en los Nevados del Aconquija

  • Sombra Tumb

    Caminando por los legendarios caminos del Inca en
    el noroeste argentino


Números Publicados de la Revista Digital de Montaña

  • Diciembre 2019
    Diciembre 2019 - Nº 57
  • Abril 2018
    Abril 2018 - Nº 56
  • Diciembre 2017
    Diciembre 2017 - Nº 55
  • Marzo 2017
    Marzo 2017 - Nº 54
  • Julio 2016
    Julio 2016 - Nº 53
  • Enero 2016
    Enero 2016 - Nº 52
  • Agosto 2015
    Agosto 2015 - Nº 51
  • Abril 2015
    Abril 2015 - Nº 50
  • Enero 2015
    Enero 2015 - Nº 49
  • Agosto 2014
    Agosto 2014 - Nº 48
  • Junio 2014
    Junio 2014 - Nº 47
  • Abril 2014
    Abril 2014 - Nº 46
  • Febrero 2014
    Febrero 2014 - Nº 45
  • Diciembre 2013
    Diciembre 2013 - Nº 44
  • Octubre 2013
    Octubre 2013 - Nº 43
  • Agosto 2013
    Agosto 2013 - Nº 42
  • Junio 2013
    Junio 2013 - Nº 41
  • Abril 2013
    Abril 2013 - Nº 40
  • Noviembre 2012
    Noviembre 2012 - Nº 39
  • Junio 2012
    Junio 2012 - Nº 38
  • Noviembre 2011
    Noviembre 2011 - Nº 37
  • Julio 2011
    Julio 2011 - Nº 36
  • Junio 2011
    Junio 2011 - Nº 35
  • Mayo 2011
    Mayo 2011 - Nº 34
  • Abril 2011
    Abril 2011 - Nº 33
  • Enero 2011
    Enero 2011 - Nº 32
  • Diciembre 2010
    Diciembre 2010 - Nº 31
  • Noviembre 2010
    Noviembre 2010 - Nº 30
  • Octubre 2010
    Octubre 2010 - Nº 29
  • Septiembre 2010
    Septiembre 2010 - Nº 28
  • Agosto 2010
    Agosto 2010 - Nº 27
  • Julio 2010
    Julio 2010 - Nº 26
  • Junio 2010
    Junio 2010 - Nº 25
  • Mayo 2010
    Mayo 2010 - Nº 24
  • Abril 2010
    Abril 2010 - Nº 23
  • Marzo 2010
    Marzo 2010 - Nº 22
  • Febrero 2010
    Febrero 2010 - Nº 21
  • Enero 2010
    Enero 2010 - Nº 20
  • Diciembre 2009
    Diciembre 2009 - Nº 19
  • Noviembre 2009
    Noviembre 2009 - Nº 18
  • Octubre 2009
    Octubre 2009 - Nº 17
  • Septiembre 2009
    Septiembre 2009 - Nº 16
  • Agosto 2009
    Agosto 2009 - Nº 15
  • Julio 2009
    Julio 2009 - Nº 14
  • Junio 2009
    Junio 2009 - Nº 13
  • Mayo 2009
    Mayo 2009 - Nº 12
  • Abril 2009
    Abril 2009 - Nº 11
  • Marzo 2009
    Marzo 2009 - Nº 10
  • Febrero 2009
    Febrero 2009 - Nº 9
  • Enero 2009
    Enero 2009 - Nº 8
  • Diciembre 2008
    Diciembre 2008 - Nº 7
  • Noviembre 2008
    Noviembre 2008 - Nº 6
  • Octubre 2008
    Octubre 2008 - Nº 5
  • Septiembre 2008
    Septiembre 2008 - Nº 4
  • Agosto 2008
    Agosto 2008 - Nº 3
  • Julio 2008
    Julio 2008 - Nº 2
  • Junio 2008
    Junio 2008 - Nº 1

Números Publicados de Noticias de Montaña - Periodico Digital Mensual

  • Septiembre 2021
    Septiembre 2021 - Nº 129
  • Agosto 2021
    Agosto 2021 - Nº 128
  • Julio 2021
    Julio 2021 - Nº 127
  • Junio 2021
    Junio 2021 - Nº 126
  • Mayo 2021
    Mayo 2021 - Nº 125
  • Abril 2021
    Abril 2021 - Nº 124
  • Marzo 2021
    Marzo 2021 - Nº 123
  • Febrero 2021
    Febrero 2021 - Nº 122
  • Enero 2021
    Enero 2021 - Nº 121
  • Diciembre 2020
    Diciembre 2020 - Nº 120
  • Noviembre 2020
    Noviembre 2020 - Nº 119
  • Octubre 2020
    Octubre 2020 - Nº 118
  • Septiembre 2020
    Septiembre 2020 - Nº 117
  • Agosto 2020
    Agosto 2020 - Nº 116
  • Julio 2020
    Julio 2020 - Nº 115
  • Junio 2020
    Junio 2020 - Nº 114
  • Mayo 2020
    Mayo 2020 - Nº 113
  • Abril 2020
    Abril 2020 - Nº 112
  • Marzo 2020
    Marzo 2020 - Nº 111
  • Febrero 2020
    Febrero 2020 - Nº 110
  • Enero 2020
    Enero 2020 - Nº 109
  • Diciembre 2019
    Diciembre 2019 - Nº 108
  • Noviembre 2019
    Noviembre 2019 - Nº 107
  • Octubre 2019
    Octubre 2019 - Nº 106
  • Septiembre 2019
    Septiembre 2019 - Nº 105
  • Agosto 2019
    Agosto 2019 - Nº 104
  • Julio 2019
    Julio 2019 - Nº 103
  • Junio 2019
    Junio 2019 - Nº 102
  • Mayo 2019
    Mayo 2019 - Nº 101
  • Abril 2019
    Abril 2019 - Nº 100
  • Marzo 2019
    Marzo 2019 - Nº 99
  • Febrero 2019
    Febrero 2019 - Nº 98
  • Enero 2019
    Enero 2019 - Nº 97
  • Diciembre 2018
    Diciembre 2018 - Nº 96
  • Noviembre 2018
    Noviembre 2018 - Nº 95
  • Octubre 2018
    Octubre 2018 - Nº 94
  • Septiembre 2018
    Septiembre 2018 - Nº 93
  • Agosto 2018
    Agosto 2018 - Nº 92
  • Julio 2018
    Julio 2018 - Nº 91
  • Junio 2018
    Junio 2018 - Nº 90
  • Mayo 2018
    Mayo 2018 - Nº 89
  • Abril 2018
    Abril 2018 - Nº 88
  • Marzo 2018
    Marzo 2018 - Nº 87
  • Febrero 2018
    Febrero 2018 - Nº 86
  • Enero 2018
    Enero 2018 - Nº 85
  • Diciembre 2017
    Diciembre 2017 - Nº 84
  • Noviembre 2017
    Noviembre 2017 - Nº 83
  • Octubre 2017
    Octubre 2017 - Nº 82
  • Septiembre 2017
    Septiembre 2017 - Nº 81
  • Agosto 2017
    Agosto 2017 - Nº 80
  • Julio 2017
    Julio 2017 - Nº 79
  • Junio 2017
    Junio 2017 - Nº 78
  • Mayo 2017
    Mayo 2017 - Nº 77
  • Abril 2017
    Abril 2017 - Nº 76
  • Marzo 2017
    Marzo 2017 - Nº 75
  • Febrero 2017
    Febrero 2017 - Nº 74
  • Enero 2017
    Enero 2017 - Nº 73
  • Diciembre 2016
    Diciembre 2016 - Nº 72
  • Noviembre 2016
    Noviembre 2016 - Nº 71
  • Octubre 2016
    Octubre 2016 - Nº 70
  • Septiembre 2016
    Septiembre 2016 - Nº 69
  • Agosto 2016
    Agosto 2016 - Nº 68
  • Julio 2016
    Julio 2016 - Nº 67
  • Junio 2016
    Junio 2016 - Nº 66
  • Mayo 2016
    Mayo 2016 - Nº 65
  • Abril 2016
    Abril 2016 - Nº 64
  • Marzo 2016
    Marzo 2016 - Nº 63
  • Febrero 2016
    Febrero 2016 - Nº 62
  • Enero 2016
    Enero 2016 - Nº 61
  • Diciembre 2015
    Diciembre 2015 - Nº 60
  • Noviembre 2015
    Noviembre 2015 - Nº 59
  • Octubre 2015
    Octubre 2015 - Nº 58
  • Septiembre 2015
    Septiembre 2015 - Nº 57
  • Agosto 2015
    Agosto 2015 - Nº 56
  • Julio 2015
    Julio 2015 - Nº 55
  • Junio 2015
    Junio 2015 - Nº 54
  • Mayo 2015
    Mayo 2015 - Nº 53
  • Abril 2015
    Abril 2015 - Nº 52
  • Marzo 2015
    Marzo 2015 - Nº 51
  • Febrero 2015
    Febrero 2015 - Nº 50
  • Enero 2015
    Enero 2015 - Nº 49
  • Diciembre 2014
    Diciembre 2014 - Nº 48
  • Noviembre 2014
    Noviembre 2014 - Nº 47
  • Octubre 2014
    Octubre 2014 - Nº 46
  • Septiembre 2014
    Septiembre 2014 - Nº 45
  • Agosto 2014
    Agosto 2014 - Nº 44
  • Julio 2014
    Julio 2014 - Nº 43
  • Junio 2014
    Junio 2014 - Nº 42
  • Mayo 2014
    Mayo 2014 - Nº 41

Noticias y Novedades de Montaña del CCAM


Es nuestra misión dar a conocer la Cultura de Montaña Argentina y por lo tanto es prioritario que si es utilizado nuestro material visual, acuerden con la institución su uso.
Si están interesados en el material fotográfico del CCAM, le sugerimos que se contacten a: info@culturademontania.org.ar

Todo el material fotográfico del CCAM es restaurado y publicado en alta resolución.


  • Equipo CCAM

PERIODICO DIGITAL MENSUAL MAYO

  • Periódico Digital
  • ULTIMA REVISTA DIGITAL DE MONTAÑA

  • Revista Digital
  • Notas Relacionadas

    • Sombra Tumb

      Ascensión al Nevado de
      Chuscha, 4.450 mts.

    • Sombra Tumb

      Libro: El Santuario Incaico
      del Nevado de Chuscha

    • Sombra Tumb

      Ascención al Cerro GRAM Bicentenario en la provincia de Catamarca

    • Sombra Tumb

      Te invitamos a conocer el Valle de Tafí, en la provincia de Tucumán

    • Sombra Tumb

      Expedición invernal a los Cerros Zarzo y Animas en los Nevados del Aconquija

    • Sombra Tumb

      Caminando por los legendarios caminos del Inca en el noroeste argentino

    

    Suscribite a Noticias de Montaña


    • Taller de Primeros Auxilios
    • Red Cultural de Montaña
    • Seccion Relatos de Viajes y Expediciones
    • Seccion Historia del Montañismo
    • Museo de Historia del Montañismo
    • Seccion Esquí de Montaña
    • Seccion Biografía y Personajes
    • Seccion Guías de Montañas Argentinas
    • Sección Arqueología & Antropología
    • Seccion Espeleología
    • Sección Libros de Montaña
    • Banner Material Fotográfico
    • Publicidades de Montaña
    • Enlaces de Montaña