Cerrar
Mayo 2021 – Noticias y Novedades
Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña

En esta cuarta y última parte, Narciso nos comparte sus enseñanzas finales, invitándonos a transitar con humildad el conocimiento y el respeto por el entorno, que son las bases de la practica segura del montañismo

CUARTA PARTE

Por Narciso de Dios

Edición Fotográfica: Centro Cultural Argentino de Montaña, Raul Torres

 

“Nadie es tan experimentado, tan bueno, tan resistente, como para que no pueda pasarle nada”

Reinhold Messner                                                                                            

Conclusiones finales

Como hemos visto a lo largo de las tres partes precedentes de este artículo, la Cultura de la Seguridad supone una manera de afrontar cualquier actividad, en nuestro caso, a la montaña. Bajo su amparo vamos a lograr adquirir un compromiso en aras a tener una mayor seguridad en todas nuestras acciones... y de quienes nos acompañen. También resulta fácil colegir, al hilo de lo dicho en esas tres partes anteriores, que la Cultura de la Seguridad requiere una visión global, pues son muchos los factores que se interrelacionan contra ella. Reflexionando sobre un incidente o accidente pronto descubriremos que nunca hubo una única causa provocadora de tal circunstancia. Por eso es imprescindible tener una visión global.

El accidente como posibilidad… nadie está libre de él. La escalada invernal es fuente abundante de múltiples riesgos.
Sólo la correcta aplicación de la Cultura de la Seguridad permite a los alpinistas disfrutar de un entorno tan hostil.
Y digámoslo claro: aquí no se domina nada… sólo se sobrevive.  Foto: Narciso de Dios


La Cultura de la Seguridad se apoya en tres pilares: la técnica, la gestión y el factor humano. Aunque hemos hablado de ello, conviene ahora recordar que la técnica sólo de consigue con la formación; que la capacidad de gestionar bien se basa no sólo en la formación sino en la experiencia y, en muchas ocasiones, en el sentido común, sin olvidar la importancia que tiene en este punto la actitud, la manera en cómo se afrontan las circunstancias; y sobre el factor humano, resaltar que tiene que ver con la actitud y la aptitud, con los miedos y otros factores que contribuyen a desestabilizar el equilibrio emocional de la persona. Cualquier circunstancia que te saque de tu nivel de confort puede ser desencadenante de miedos... o de reacciones imprevistas. No dudes que el factor humano puede ser, en ocasiones, no sólo una fuente de peligros sino de conflictos; recuerda lo referido más atrás sobre la actitud y la aptitud. Todo lo que trabajemos para
mejorar estos aspectos incrementará nuestra Cultura de la Seguridad, sin olvidar que debemos impulsar a nuestro entorno que haga lo mismo. El beneficio será común.

Ahora, amigo lector, te ruego que vuelvas a leer la cita que encabeza este apartado.

La montaña como fuente de inspiración y crecimiento personal… y la Cultura de la Seguridad como elemento
imprescindible para su goce. Atardecer en la Sierra de Guadarrama, España. Foto: Colección Narciso de Dios

Pilares de la Cultura de la Seguridad: la técnica es el mejor aliado para solventar los problemas planteados.
Un escalador resuelve con un recurso técnico un pasaje imposible para las botas de entonces: es el verano
de 1975, Pedriza de Manzanares El Real, Madrid-España. Foto: Colección Narciso de Dios

Pilares de la Cultura de la Seguridad: la técnica como aliado: Julio Marina solventa el paso de un gran techo
con la ayuda de su técnica. Vía Normal de Peña Sola de Agüero – Huesca (España). Foto: Narciso de Dios


Sin duda alguna la frase de Messner apunta a un aspecto, otro más quizá poco valorado, que pone el dedo en la llaga: nadie está libre de un accidente... ¡no digamos ya de un incidente! Y precisamente por ello, porque los incidentes son mucho más frecuentes, es por lo que debemos analizarles con el espíritu de sacar conclusiones para mejorar nuestro nivel técnico... y de percepción del riesgo. Ya hablamos sobre esto. Y también hablamos de la importancia de saber detectar peligros y riesgos para poder hacer una evaluación correcta que nos permita sobrevivir a esas circunstancias. ¿He dicho sobrevivir?

¡¡Exacto!! Es muy ilustrativa, a este respecto, una conversación de dos personajes de mi libro “Fascinados por la montaña”, escrito hace muchos años; se trata de dos alpinistas, uno muy joven y otro ya veterano; el primero con ganas de comerse al mundo por los pies... el otro, con la humildad adquirida tras muchos años de práctica. El veterano está explicando al joven que “un alpinista, aún el mejor alpinista, en realidad no domina nada, porque a la Naturaleza no se la puede doblegar, que su único mérito está en sobrevivir... en ser capaz de sobrevivir allí donde otro no osaría ni poner sus ojos”. El joven, lleno de estupor exclama: “¿sobrevivir?... ¡sólo eso!” A lo que el otro le replica: “¿y te parece poco?”.

En efecto, sirva esta anécdota para ilustrar un pensamiento que tiene mucha enjundia... y que forma parte de mi manera de entender y enseñar la montaña y el Alpinismo. Esta también es una cuestión quizá poco reflexionada: toda nuestra técnica, toda nuestra experiencia, todo nuestro conocimiento son armas que nos permiten sobrevivir... “allí donde otro no osaría poner sus ojos”. Y, efectivamente, ¡no es poco!

Pilares de la Cultura de la Seguridad: la gestión… como elemento para acertar en la toma de decisiones.
Imagen de una dura escalada invernal en Picos de Europa, España; vía Espolón de los Franceses
a la Peña Vieja: 27 horas de esfuerzo con un vivac improvisado en medio de una tormenta;
enero de 1991. Foto: Colección Narciso de Dios

Pilares de la Cultura de la Seguridad: la gestión… como elemento para acertar en la toma de decisiones.
Imagen de una travesía de esquí de montaña por el Pirineo en invierno; aquí la toma de decisiones depende
del Guía que dirige el grupo: es un buen método para aprender. Foto: Narciso de Dios

Pilares de la Cultura de la Seguridad: el factor humano… porque siempre será el hombre, y su dialéctica con
la montaña, la que marque, tanto el espíritu de estas, como su leyenda; y porque su manera de afrontar
la actividad marcará la seguridad. El autor en la cima del Breithorn, 4.164 m., Alpes, frontera entre
Suiza e Italia, una montaña que escaló por primera vez en solitario, agosto de 2017. Foto: Colección Narciso de Dios


Este planteamiento, a parte de las necesarias dosis de humildad personal, nos enseñará algo también poco debatido y menos practicado: la necesidad de entrenar nuestra capacidad de supervivencia. Y dentro de esa capacidad de supervivencia está el saber retirarse de una montaña, pero, como señalo a mis alumnos en mis cursos, “¡retirarse a tiempo!”, pues muchas veces hemos apurado más de lo razonable... y quien esté libre de culpa que levante la mano. Nuevamente aquí será mejor pecar por exceso de prudencia...

Puntualizaré que, cuando hago referencia a entrenar nuestra capacidad de supervivencia, no me refiero a eso que se puso de moda hace un puñado de años al socaire de algunos programas de televisión: el ir a un bosque a comer hormigas, beber agua sucia y dormir bajo la hojarasca. Evidentemente no se trata de eso, sino de hacernos más resistentes a las peores condiciones; salir en terreno conocido en medio de una tormenta, siempre bien planificado y perfectamente equipado, puede darnos una información sobre nuestras capacidades y sus límites muy provechosas de cara al futuro. Si hacemos esto con la suficiente prudencia y dosis de sentido común será un excelente ejercicio práctico.

También conviene no dejarnos engañar por falsos profetas: el Alpinismo, el Montañismo, es un deporte de riesgo... en realidad, la propia vida es una actividad de riesgo: como decía Groucho Marx con su ácido humor: “no saldrás vivo de ella”. Sin embargo, tal circunstancia no es óbice para que no pongamos todo lo posible, ¡y más!, de nuestra parte para salir ilesos de nuestras actividades. Las únicas huellas permitidas serían las marcas que dejará en nuestro espíritu, en nuestro ser. La Cultura de la Seguridad debe ser una manera de afrontar nuestras actividades... ¡pero no todo vale! La Seguridad no puede ser una patente de corso para dar coartada a los disparates... porque, en el fondo, prostituimos la esencia misma de nuestra actividad.

Pilares de la Cultura de la Seguridad: el factor humano. El autor guiando en una excursión invernal en el Pirineo,
al fondo, el Aneto y su glaciar. Es labor suya crear un ambiente divertido y didáctico en un entorno tan hostil
como es la alta montaña… ello redunda en la seguridad del grupo

El accidente como posibilidad… nadie está libre de él; sólo la correcta aplicación de la Cultura de la Seguridad es
garantía de una larga vida activa. En la imagen, de septiembre de 2019, el autor con su compañero y amigo Julio Marina
en una cima después de una difícil escalada de más de 400 metros; llevan varias décadas escalando juntos
sin percance alguno. Foto: Colección Narciso de Dios

El alpinista sube donde otro nos se atreve a poner sus ojos. En la imagen, dos alpinistas en la cima de su montaña,
contemplan extasiados la belleza del entorno. Pirineo francés. Foto: Narciso de Dios


Quien quiera escalada con riesgo cero -o casi- que se vaya a los rocódromos in door... y, aún ahí, no tiene garantizado no poder ser víctima de un accidente, incluso un grave accidente. La Cultura de la Seguridad debe ser el faro que guía nuestra conducta; pero ni la soberbia ni la tergiversación de la actividad tienen cabida aquí. Como se ha dicho, humildad y conocimiento es la base para incrementar el nivel de nuestras actividades. Hemos de ser conscientes de que, si no respetamos el entorno, si no respetamos las reglas de la montaña y del alpinismo -por no estar escritas no dejan de ser fundamentales- nada de lo que hagamos tendrá sentido ni valor. Walter Bonatti se preguntaba sobre “¿hasta qué punto están justificadas las medidas extremas para conseguir escaladas extremas?” Mi respuesta es clara: nada las justifica; lo que hoy puede ser imposible, mañana será el reto de una nueva generación.

Así nos lo enseña el conocimiento de la Historia... por eso, respeto y humildad deben darse la mano. La vida de Bonatti y su ética montañera son un magnífico espejo en que mirarse e intentar imitar.

La banalización de los riesgos y peligros es, sin duda, uno de los agentes más dañinos en nuestras actividades; pero en segundo lugar estaría la mala gestión del riesgo.

Ya hablamos sobre el mal equipamiento, la sobrestimación, el desconocimiento...

Nuevamente insistir en que la modestia en nuestras capacidades y el ansia de formación constante -complementada con un entrenamiento sistemático- serán nuestros mejores aliados para una montaña segura. No deberíamos olvidar, volvemos a señalarlo, que los miembros de los equipos de rescate también tienen madre, esposa, hijos, hermanos... y que, en su generosidad, más de uno perdió o puso su vida en riesgo por intentar salvar de alguno... que, por los datos objetivos de la intervención, bien a las claras demostraron tener muy poco aprecio por la suya. Los equipos de rescate hacen una gran labor, impagable labor... pero no están ahí para compensar o corregir nuestros errores o nuestras negligencias. Ya dijimos más atrás que la ignorancia nos hace tomar decisiones ignorantes y que la desesperación nos obliga a tomar decisiones desesperadas. Reflexiona para no caer en ellas... y tu mejor apoyo, también se dijo, son el espíritu crítico y las ganas de formación, formación y formación, Paul Preuss, visionario escalador austriaco (1886-1913), decía que “ningún montañero debiera de afrontar escaladas para las que no estuviera capacitado”.

Entrenar la capacidad de supervivencia es fundamental para lograr más garantías de éxito y de seguridad en nuestras actividades. Una imagen tomada en alta montaña: el viento barre las laderas, dificultando la visibilidad
y el equilibrio. Foto: Narciso de Dios

Acampados en Chamonix, Alpes franceses, en el verano de 1978: ni la incomodidad ni la falta de medio mermaba
la ilusión de estar allí. Evidentemente, la buena actitud y la capacidad de adaptación son dos estupendos
aliados para la supervivencia

En la montaña, todas son actividades de riesgo… ¡pero no todo vale! Walter Bonatti: esencia pura del alpinismo
con reglas éticas… un espejo en el que mirarse… porque, en efecto, no todo vale. Imagen de la izquierda, el autor
junto a Walter Bonatti; derecha, ni la moda ni el negocio pueden justificar algunos disparates
Foto: Colección Narciso de Dios

La esencia del Alpinismo, como nos enseñaron nuestros mayores, radica en “hacer más con menos”. La pureza
en el estilo y el cumplimiento de las viejas éticas alpinas dan la verdadera dimensión de la actividad.
Foto: Colección Narciso de Dios


La frase es aplicable a cualquier ámbito de la montaña, no sólo a la escalada. ¿Y cómo se consigue eso?... ¿Habrá que repetirlo?, pues con formación, formación y formación, único medio de lograr incrementar la dificultad de nuestras actividades... y una larga vida practicándolas. Ya Toni Hiebeler (1930-1984), primero en escalar la norte del Eiger en invierno, afirmaba que “el arte no está en llegar a ser un buen alpinista... sino en llegar a ser un alpinista viejo”. Trabajar por incrementar nuestra Cultura de la Seguridad nos ayudará a conseguirlo. Pero también el que nuestro entorno incremente esa cultura a la par que nosotros mismos. Saber gestionar el riesgo con solvencia es garantía de una larga vida activa. Decía Don Whillans (1933-1985), el excelente e irreverente escalador británico: “sólo existen dos tipos de escaladores: el escalador inteligente... y el escalador muerto”; frase tan brutal como certera, e igualmente aplicable fuera del ámbito de la escalada a todas las actividades montañeras.

La montaña es vida. La Cultura de la Seguridad es su garantía

La montaña es fuente de vida, de amistad, de solidaridad, de todos los más hermosos valores éticos que hacen del hombre una criatura admirable. Pero no olvidemos que los malos momentos, las circunstancias duras, sacan lo mejor y lo peor de cada ser humano; en realidad, sacan lo que este lleva verdaderamente dentro. El generoso y el solidario se ofrecerán a los demás sin importar nada; el soberbio o el egoísta mostrarán su peor cara. Debemos prepararnos para afrontar esta contingencia. En esos duros instantes las discusiones no tienen sentido ni valor, no es su momento.

Solucionado el punto crítico, será el tiempo de la reflexión... y, si se estima oportuno, de tomar la firme decisión de no volver a salir nunca más con aquellas personas que tan mal comportamiento mostraron. Personalmente me resulta indiferente su nivel técnico si su nivel humano no está a la altura de lo exigido. Reinhold Messner decía que “las grandes montañas no son justas o injustas... simplemente son peligrosas”, y ese terreno de juego es un estupendo catalizador para sacar a la luz las miserias humanas... ¡pero también su parte más noble! Es nuestra responsabilidad saber con quién compartimos nuestros, esfuerzos, nuestros miedos, nuestros sueños, nuestra vida. Sería bueno que, como una plegaria, aprendieras una frase de Roger Baxter-Jones decía a sus amigos cuando estos se iban de expedición: “regresad vivos, regresad como amigos, llegad a la cumbre... ¡y por ese orden!”

Tres grandes alpinistas con una ética visión de la montaña, totalmente aplicable dentro de la Cultura de la
Seguridad; de izquierda a derecha: Paul Preuss, 1886-1913; Toni Hiebeler, 1930-1984; Don Whillans, 1933-1985.
Foto: Colección Narciso de Dios

La montaña compartida es fuente de grandes amistades: el autor, Carlos Jarque y José Luis Ibarzábal.
Más de 40 años de compartir montañas y labores docentes en ellas. Foto: Colección Narciso de Dios

“Las grandes montañas no son justas o injustas… simplemente son peligrosas”. Frase de Reinhold Messner que
define bien ese terreno de juego. Imagen de la izquierda, el autor saliendo a la arista cimera del Corredor Jaeger
del Nevado Alpamayo, 5.947 m., en la Cordillera Blanca de Perú, julio de 1987. A la derecha, la pared suroeste por donde
discurre la vía. Fotos: Colección Narciso de Dios


Resulta muy difícil explicar a ciertas personas los sentimientos que nos producen nuestras actividades montañeras. El hombre lleva más de dos siglos escalando montañas y escribiendo sobre ello. Algunos nos dejaron muy hermosas páginas. Pero nadie fue capaz de contestar a la lo que yo llamo “la última pregunta”: ¿qué te lleva a escalar montañas? Es evidente que cada cual tiene su propia respuesta, pero ninguna parece contestar de forma irrefutable la esencia de la cuestión... al menos, dar una respuesta que satisfaga a todos. A este respecto, el humorista Miguel Gila, en uno de sus geniales monólogos, sí daba una respuesta certera... pero tan surrealista como su humor: “un día le pregunté a un alpinista sobre qué hacía cuando llegaba a la cima de una montaña; me miró, y me dijo: pues nada, meo... y me bajo”. Parece cierto que lo hacemos muchas veces... pero seguro que no está ahí la clave de nuestra pasión por las montañas. Sin
embargo, sean cuales sean las motivaciones individuales que nos lleven a ellas, sí deberíamos trabajar continuamente en incrementar nuestra Cultura de la Seguridad.

Muchos de los momentos más hermosos de mi vida han ocurrido en las montañas.

Muchos de mis mejores amigos son compañeros de aventuras montañeras. Las lecciones de vida que otorga la montaña, a quien quiera aprender, son tan profundas que, seguramente por ese motivo, muchos de los montañeros de distintos países o idiomas tenemos ese sustrato común que tanto nos une. Por eso es fácil empatizar en los refugios y campamentos con personas que no conocemos... y que quizá no volvamos a ver. Sí, amigo lector, la montaña es vida... pero, no parece ni inteligente ni oportuno ocultar que, en ocasiones, el precio puede ser muy alto. Tan alto, que desde hace bastantes años repito en muchas de mis conferencias alpinas y cursos montañeros una idea que debe ser el alma nuclear de la Cultura de la Seguridad: “las montañas son muy bellas... pero no vale la pena morir por ellas”

La Cabrera, Madrid-España, diciembre 2020/enero 2021

Narciso de Dios Melero
Profesor de Esquí, Escalada y Alpinismo
Guía de Alta Montaña

La cima, con su carga simbólica de objetivo conseguido… pero la Cultura de la Seguridad nos enseña que no es más
que la mitad del camino. Dibujo: Xavi 
Socias

La belleza de las montañas es uno de sus atractivos… y la Cultura de la Seguridad es la herramienta para volver
siempre a casa. ¡Ninguna montaña vale una vida!

Montaje para la firma final del artículo… con la posibilidad de quien quiera contactar conmigo pueda hacerlo


Video:
Abandonando una opción

Notas Relacionadas

  • Sombra Tumb

    Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
    PRIMERA PARTE

  • Sombra Tumb

    Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
    SEGUNDA PARTE

  • Sombra Tumb

    Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
    TERCERA PARTE

  • Sombra Tumb

    Escalando en Roca en Adherencia

  • Sombra Tumb

    Rapelar aplicando las técnicas
    de seguridad adecuadas
    en la montaña

  • Sombra Tumb

    Experimentando la escalada en distintos tipos de roca


Números Publicados de la Revista Digital de Montaña

  • Diciembre 2019
    Diciembre 2019 - Nº 57
  • Abril 2018
    Abril 2018 - Nº 56
  • Diciembre 2017
    Diciembre 2017 - Nº 55
  • Marzo 2017
    Marzo 2017 - Nº 54
  • Julio 2016
    Julio 2016 - Nº 53
  • Enero 2016
    Enero 2016 - Nº 52
  • Agosto 2015
    Agosto 2015 - Nº 51
  • Abril 2015
    Abril 2015 - Nº 50
  • Enero 2015
    Enero 2015 - Nº 49
  • Agosto 2014
    Agosto 2014 - Nº 48
  • Junio 2014
    Junio 2014 - Nº 47
  • Abril 2014
    Abril 2014 - Nº 46
  • Febrero 2014
    Febrero 2014 - Nº 45
  • Diciembre 2013
    Diciembre 2013 - Nº 44
  • Octubre 2013
    Octubre 2013 - Nº 43
  • Agosto 2013
    Agosto 2013 - Nº 42
  • Junio 2013
    Junio 2013 - Nº 41
  • Abril 2013
    Abril 2013 - Nº 40
  • Noviembre 2012
    Noviembre 2012 - Nº 39
  • Junio 2012
    Junio 2012 - Nº 38
  • Noviembre 2011
    Noviembre 2011 - Nº 37
  • Julio 2011
    Julio 2011 - Nº 36
  • Junio 2011
    Junio 2011 - Nº 35
  • Mayo 2011
    Mayo 2011 - Nº 34
  • Abril 2011
    Abril 2011 - Nº 33
  • Enero 2011
    Enero 2011 - Nº 32
  • Diciembre 2010
    Diciembre 2010 - Nº 31
  • Noviembre 2010
    Noviembre 2010 - Nº 30
  • Octubre 2010
    Octubre 2010 - Nº 29
  • Septiembre 2010
    Septiembre 2010 - Nº 28
  • Agosto 2010
    Agosto 2010 - Nº 27
  • Julio 2010
    Julio 2010 - Nº 26
  • Junio 2010
    Junio 2010 - Nº 25
  • Mayo 2010
    Mayo 2010 - Nº 24
  • Abril 2010
    Abril 2010 - Nº 23
  • Marzo 2010
    Marzo 2010 - Nº 22
  • Febrero 2010
    Febrero 2010 - Nº 21
  • Enero 2010
    Enero 2010 - Nº 20
  • Diciembre 2009
    Diciembre 2009 - Nº 19
  • Noviembre 2009
    Noviembre 2009 - Nº 18
  • Octubre 2009
    Octubre 2009 - Nº 17
  • Septiembre 2009
    Septiembre 2009 - Nº 16
  • Agosto 2009
    Agosto 2009 - Nº 15
  • Julio 2009
    Julio 2009 - Nº 14
  • Junio 2009
    Junio 2009 - Nº 13
  • Mayo 2009
    Mayo 2009 - Nº 12
  • Abril 2009
    Abril 2009 - Nº 11
  • Marzo 2009
    Marzo 2009 - Nº 10
  • Febrero 2009
    Febrero 2009 - Nº 9
  • Enero 2009
    Enero 2009 - Nº 8
  • Diciembre 2008
    Diciembre 2008 - Nº 7
  • Noviembre 2008
    Noviembre 2008 - Nº 6
  • Octubre 2008
    Octubre 2008 - Nº 5
  • Septiembre 2008
    Septiembre 2008 - Nº 4
  • Agosto 2008
    Agosto 2008 - Nº 3
  • Julio 2008
    Julio 2008 - Nº 2
  • Junio 2008
    Junio 2008 - Nº 1

Números Publicados de Noticias de Montaña - Periodico Digital Mensual

  • Septiembre 2021
    Septiembre 2021 - Nº 129
  • Agosto 2021
    Agosto 2021 - Nº 128
  • Julio 2021
    Julio 2021 - Nº 127
  • Junio 2021
    Junio 2021 - Nº 126
  • Mayo 2021
    Mayo 2021 - Nº 125
  • Abril 2021
    Abril 2021 - Nº 124
  • Marzo 2021
    Marzo 2021 - Nº 123
  • Febrero 2021
    Febrero 2021 - Nº 122
  • Enero 2021
    Enero 2021 - Nº 121
  • Diciembre 2020
    Diciembre 2020 - Nº 120
  • Noviembre 2020
    Noviembre 2020 - Nº 119
  • Octubre 2020
    Octubre 2020 - Nº 118
  • Septiembre 2020
    Septiembre 2020 - Nº 117
  • Agosto 2020
    Agosto 2020 - Nº 116
  • Julio 2020
    Julio 2020 - Nº 115
  • Junio 2020
    Junio 2020 - Nº 114
  • Mayo 2020
    Mayo 2020 - Nº 113
  • Abril 2020
    Abril 2020 - Nº 112
  • Marzo 2020
    Marzo 2020 - Nº 111
  • Febrero 2020
    Febrero 2020 - Nº 110
  • Enero 2020
    Enero 2020 - Nº 109
  • Diciembre 2019
    Diciembre 2019 - Nº 108
  • Noviembre 2019
    Noviembre 2019 - Nº 107
  • Octubre 2019
    Octubre 2019 - Nº 106
  • Septiembre 2019
    Septiembre 2019 - Nº 105
  • Agosto 2019
    Agosto 2019 - Nº 104
  • Julio 2019
    Julio 2019 - Nº 103
  • Junio 2019
    Junio 2019 - Nº 102
  • Mayo 2019
    Mayo 2019 - Nº 101
  • Abril 2019
    Abril 2019 - Nº 100
  • Marzo 2019
    Marzo 2019 - Nº 99
  • Febrero 2019
    Febrero 2019 - Nº 98
  • Enero 2019
    Enero 2019 - Nº 97
  • Diciembre 2018
    Diciembre 2018 - Nº 96
  • Noviembre 2018
    Noviembre 2018 - Nº 95
  • Octubre 2018
    Octubre 2018 - Nº 94
  • Septiembre 2018
    Septiembre 2018 - Nº 93
  • Agosto 2018
    Agosto 2018 - Nº 92
  • Julio 2018
    Julio 2018 - Nº 91
  • Junio 2018
    Junio 2018 - Nº 90
  • Mayo 2018
    Mayo 2018 - Nº 89
  • Abril 2018
    Abril 2018 - Nº 88
  • Marzo 2018
    Marzo 2018 - Nº 87
  • Febrero 2018
    Febrero 2018 - Nº 86
  • Enero 2018
    Enero 2018 - Nº 85
  • Diciembre 2017
    Diciembre 2017 - Nº 84
  • Noviembre 2017
    Noviembre 2017 - Nº 83
  • Octubre 2017
    Octubre 2017 - Nº 82
  • Septiembre 2017
    Septiembre 2017 - Nº 81
  • Agosto 2017
    Agosto 2017 - Nº 80
  • Julio 2017
    Julio 2017 - Nº 79
  • Junio 2017
    Junio 2017 - Nº 78
  • Mayo 2017
    Mayo 2017 - Nº 77
  • Abril 2017
    Abril 2017 - Nº 76
  • Marzo 2017
    Marzo 2017 - Nº 75
  • Febrero 2017
    Febrero 2017 - Nº 74
  • Enero 2017
    Enero 2017 - Nº 73
  • Diciembre 2016
    Diciembre 2016 - Nº 72
  • Noviembre 2016
    Noviembre 2016 - Nº 71
  • Octubre 2016
    Octubre 2016 - Nº 70
  • Septiembre 2016
    Septiembre 2016 - Nº 69
  • Agosto 2016
    Agosto 2016 - Nº 68
  • Julio 2016
    Julio 2016 - Nº 67
  • Junio 2016
    Junio 2016 - Nº 66
  • Mayo 2016
    Mayo 2016 - Nº 65
  • Abril 2016
    Abril 2016 - Nº 64
  • Marzo 2016
    Marzo 2016 - Nº 63
  • Febrero 2016
    Febrero 2016 - Nº 62
  • Enero 2016
    Enero 2016 - Nº 61
  • Diciembre 2015
    Diciembre 2015 - Nº 60
  • Noviembre 2015
    Noviembre 2015 - Nº 59
  • Octubre 2015
    Octubre 2015 - Nº 58
  • Septiembre 2015
    Septiembre 2015 - Nº 57
  • Agosto 2015
    Agosto 2015 - Nº 56
  • Julio 2015
    Julio 2015 - Nº 55
  • Junio 2015
    Junio 2015 - Nº 54
  • Mayo 2015
    Mayo 2015 - Nº 53
  • Abril 2015
    Abril 2015 - Nº 52
  • Marzo 2015
    Marzo 2015 - Nº 51
  • Febrero 2015
    Febrero 2015 - Nº 50
  • Enero 2015
    Enero 2015 - Nº 49
  • Diciembre 2014
    Diciembre 2014 - Nº 48
  • Noviembre 2014
    Noviembre 2014 - Nº 47
  • Octubre 2014
    Octubre 2014 - Nº 46
  • Septiembre 2014
    Septiembre 2014 - Nº 45
  • Agosto 2014
    Agosto 2014 - Nº 44
  • Julio 2014
    Julio 2014 - Nº 43
  • Junio 2014
    Junio 2014 - Nº 42
  • Mayo 2014
    Mayo 2014 - Nº 41

Noticias y Novedades de Montaña del CCAM


Es nuestra misión dar a conocer la Cultura de Montaña Argentina y por lo tanto es prioritario que si es utilizado nuestro material visual, acuerden con la institución su uso.
Si están interesados en el material fotográfico del CCAM, le sugerimos que se contacten a: info@culturademontania.org.ar

Todo el material fotográfico del CCAM es restaurado y publicado en alta resolución.


  • Equipo CCAM

PERIODICO DIGITAL MENSUAL MAYO

  • Periódico Digital
  • ULTIMA REVISTA DIGITAL DE MONTAÑA

  • Revista Digital
  • Notas Relacionadas

    • Sombra Tumb

      Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
      PRIMERA PARTE

    • Sombra Tumb

      Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
      SEGUNDA PARTE

    • Sombra Tumb

      Conozcamos como crear una cultura de la seguridad en la montaña
      TERCERA PARTE

    • Sombra Tumb

      Escalando en Roca en Adherencia

    • Sombra Tumb

      Rapelar aplicando las técnicas de seguridad adecuadas en la montaña

    • Sombra Tumb

      Experimentando la escalada
      en distintos tipos de roca

    

    Suscribite a Noticias de Montaña


    • Taller de Primeros Auxilios
    • Red Cultural de Montaña
    • Seccion Relatos de Viajes y Expediciones
    • Seccion Historia del Montañismo
    • Museo de Historia del Montañismo
    • Seccion Esquí de Montaña
    • Seccion Biografía y Personajes
    • Seccion Guías de Montañas Argentinas
    • Sección Arqueología & Antropología
    • Seccion Espeleología
    • Sección Libros de Montaña
    • Banner Material Fotográfico
    • Publicidades de Montaña
    • Enlaces de Montaña