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Diciembre 2013 – Revista Digital Nro 44
Ascenso al Volcán Granada II

El volcán más alto del altiplano jujeño de 5.697 mts.

- Por Fernando Santamaria-

Fotos: Fernando Santamaria y Marcelo De la Cuesta

Integrantes: Marcelo De la Cuesta (Pepe) y Fernando Santamaria

El volcán Granada se encuentra a 22º 33` Latitud Sur y 66º 32` Longitud Oeste, en el Departamento Rinconada, Provincia de Jujuy, República Argentina. Pertenece al Sistema Orográfico de la Cordillera Occidental Andina, y tiene una altitud de 5.697 m.s.n.m.

Se encuentra ubicado en medio de la puna occidental jujeña, tratándose de una geoforma de gran visibilidad y su forma visto desde Abra Pampa es el de una Granada  abierta.

En la cumbre del Volcán Granada II

Ubicación del Cerro Catedral, Provincia de Río Negro, Argentina
 
Ubicación del Volcán Granada II, Provincia de Jujuy, Argentina


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En la prospección realizada por la antropóloga Constanza Ceruti, se ubicó un pequeño depósito de leña asociado a una apacheta, en una cumbre secundaria del filo occidental, a 5.670 m.s.n.m... En la cumbre principal se encontró asimismo otra apacheta, de 1,5 m. de altura y planta cuadrangular, asociada con pequeños fragmentos de leña y carbonilla. A 5 m. al sudeste de la apacheta cimera, se relevó un recinto de muros bajos de planta subcuadrangular, de 3,6 por 4 m. de superficie. En la cumbre se detectaron también indicios de reutilización subactual con fines rituales, en fragmentos de vidrio, hojas de coca y restos de latas de conservas, que suelen encontrarse como ofrendas a la Pachamama en las montañas del área altiplánico-puneña.

El volcán Granada II es el volcán más alto de la Provincia de Jujuy y unas de sus cumbres de mayor altitud.
Para llegar al volcán granada se debe acceder a un pequeño pueblo llamado Minas Pirquitas. Este pueblo esta solo a 80 km. del límite con Chile.

Otro camino para su  ascenso muy recomendable es el que se puede hacer desde un lugar denominado por la gente de la zona como el abra de Lipahuasi (4400 msnm), en la intersección del camino que va a Lagunillas de Farallón y el camino a Orosmayo.

Si se sale a las 5 de la mañana del abra, la cumbre se puede alcanzar al mediodía. el camino a tomar es por un pequeño ojo de agua que sube hasta el acarreo principal hasta una planicie ubicada a 5400 msnm, de ahí a la cumbre solo restan 300 mts por una empinada cuesta, que hacen que parezcan kilómetros en vez de metros.

Desde su cumbre se pueden observar las altas montañas que hacen de límite con chile y también con Bolivia, la laguna de Pozuelos y  Vilama y una de las vistas más bellas de la Puna Jujeña.

En un descanso camino al Abra Pampa

Camino de recorrido entre los pueblos de Rinconada hasta Lagunillas del Farallón

Pueblo de Lagunillas del Farallón


Volcán Granada

ALTURA: 5.697 según la Hoja Mina Pirquitas 2366-I y 2166-III del IGN (1988)

COORDENADAS: 22°33'27"S / 66°32'42"O 

UBICACIÓN: El Volcán Granada se encuentra en la provincia de Jujuy, departamento de Rinconada a unos 18 km al NO de a localidad de Mina Pirquitas.  Se eleva dentro del altiplano andino que a los ojos del andinista esa zona está caracterizada por dos grandes cuencas, la de las lagunas de Pozuelos y de Vilama y dos cordones paralelos a la frontera: el del Volcán Granada y el de Coyaguaima, en la denominada Cordillera Occidental Andina. El límite con Bolivia, que lleva sentido NE – SO,  esta señalado con los altos picos de Zapaleri (5.653), Tinte (5.849), Vilama (5.678), Alcoak (5.440), Panizos (5.259), Ramada (5.540) y otras alturas similares. Mas allá de este cordón se extiende la Cordillera de Lipez, mucho más altiva con picos hermosos como el Uturunco (6.008), el Lipez (5.929) y el Soniquera (5.899).

DESCRIPCIÓN: Típico cono nevado, tiene como característica distintiva una corona de roca que lo rodea por el norte y oeste. El IGN le asigna 5.697 m, aunque en varios trabajos se lo señala con 5.730 metros e incluso 5.840. En la cumbre los GPS siempre arrojan alturas superiores a 5710 m. Es sin dudas el más llamativo de la región, eternamente helado, altivo con sus punzantes formas y resplandeciente en el monocromático desierto, su mayor característica es su notable visibilidad. Posee dos cumbres de mas de 5.600 metros, siendo las mas austral la principal. Al sur de la misma, se encuentra un pico de 5.152 m llamado Granda I. La cara este cae abruptamente 600 metros hasta el cráter.

Geológicamente se ubica en el Cordillera Occidental, siendo un volcán extinto. El cráter se encuentra en la cara SE y sus bordes determinan sus dos cumbres, la Principal al sur y la Norte de  5640 m. Hacia el sur desciende una importante colada de lava que abarca una gran superficie. Las laderas occidentales son mas suaves que las orientales que caen al cráter e incluso entre sus espolones se forman en la época húmeda interesantes coloirs que permanecen cargados durante todo el año.

Camino al Base del Volcán Granada

SANTUARIO DE ALTURA: Constanza Ceruti describe dos sitios ceremoniales en el Granada, un en la cumbre principal y otro en la cumbre secundaria (Norte). El sitio de la cumbre se encuentra coronado por una apacheta y en sus inmediaciones se halla un fogón.

PRIMER ASCENSO: Al ser una montaña sagrada para las culturas del altiplano, el primer ascenso a la cumbre fue realizado por motivos religiosos. Deportivamente se conocen escaladas de andinistas salteños, siendo la primera documentada la del Dr. Rafael Cummins, médico de Mina Pirquitas, quien ascendió en los primeros años de la década de 1990 por el filo SO. El 13 de octubre de 1996 la arqueóloga Constanza Ceruti realizó un ascenso científico documentando el mismo, siendo considerado este como el primero al Granada en el libro Historia del Montañismo Argentino. Pese a lo indicado, existen sin dudas otros de mineros de la zona o incluso de pobladores anteriores a los de Cummins y Ceruti.

RUTAS DE ASCENSO: Existen dos claras rutas y son las que se han utilizado habitualmente para la no tan amplia cantidad de ascensos:

- Filo SO: es la ruta que se realiza accediendo desde Mina Piquitas. Desde el poblado se avanza por una huella en mal estado hasta el punto 22°34'57"S / 66°34'50.8"O, 4600 m donde se comienza a remontar la ladera junto a una vega.  Se supera el escalón rocoso sobre los 4900 metros y luego por palas nevadas se accede al abrupto filo cumbrero. Esta ruta es la clásica y la utilizada sobre todo durante los primeros ascensos.

- Filo NO: Es la ruta que se realiza accediendo desde Lagunillas del Farallón. Se sale del pueblo rumbo SE y luego de 20 km aproximadamente se accede al punto 22°32'29"S / 66°34'45"O, 4560 m. Se comienza el ascenso por el filo buscando la parte baja de la Garganta (22°32'50.6"S / 66°33'38.1"O, 4.950 m) único lugar posible para salvar la corona rocosa del Granada. El  ascenso por este canalón de acarreo es incomodo pero fácilmente superable. Una vez en la parte alta se tuerce rumbo sur hacia la base de la gran pala de nieve por donde se asciende hasta el filo cumbrero y por zonas expuestas hasta la cumbre.

Paisaje camino al base del Volcán Granada

Expedición al Volcán Granda II

Expedición al Volcán Granda II


Relato de Ascensión

DÍA 1: Sábado 22 de Junio

Salimos muy temprano de Salta; desayunamos en Tilcara (ruta 9) y fuimos hasta Abra Pampa, ahi entramos hasta el base pasando por los pueblos de Rinconada, y Lagunillas de Farallon hasta el base que se encuentra cerca de este último.

El dia después de mañana, asi podríamos haber titulado esta Expedición que empezamos el dia después de que mi compañero de montaña sufriera la pérdida de su abuela… casi una madre… casi una cómplice de su crecimiento. Es que en la madrugada del jueves se iba para siempre Doña Figueroa, la abuela de Pepe y yo me levantaba con esa noticia y daba por clausurada y terminada la expedición al Granada y me disponía a acompañar a mi amigo en esos momentos que uno nunca quiere vivir.

Dejamos escapar la gris mañana y parte de la fría tarde en un café y cuando nos disponíamos a esperar por un fin de semana largo en casa, Pepe me llamo para decirme, “Salgamos mañana”, y no tarde ni un instante en decirle que si, este Volcán estaba reemplazando a esa expedición a Bolivia que se había truncado y que me había dejado bastante maltrecho en mi ánimo. Entonces volví a casa y di los últimos retoques al equipo y  a prepararnos para partir, todo lo demás estaba listo, comida, combustible, equipo etc. etc. a dormir un poco entonces.

El despertador sonó temprano, casi las 6 de la mañana, rápido tome el desayuno y corrí en busca de mi compañero que ya estaba esperando, solo necesitamos cargar las cosas, y partir. Un largo viaje a Jujuy nos esperaba. A las 8 de la mañana estábamos entrando a la Provincia de Jujuy, pero todavía deberíamos recorrer toda o casi toda la Quebrada de Humahuaca antes de llegar a Abra Pampa.

El camino estaba tranquilo, en un solo tirón llegamos a Tilcara donde paramos a cargar combustible y tomarnos un desayuno, luego a continuar la marcha, todavía nos faltan los kilómetros de asfalto que nos separan de Abra Pampa y un lento camino de más de 170 km de tierra hasta la base del Volcán Granada, cerca del poblado de “Lagunillas del Farellón”, nuestro último punto con vida en el mapa.

No recuerdo bien la hora que arribamos a Abra Pampa, pero debe haber sido pasadas las 11 de la mañana, como de costumbre nos costó encontrar la entrada a la ruta provincial 71 que lleva a Rinconada si tomamos a la derecha y a Mina Pirquitas si tomamos a la izquierda, nuestro punto está a la derecha, asi que ahí vamos.

Llegando a la base del Volcán Granada

Un camino conocido por Pepe y por mí, pues por aquí vinimos cuando fuimos a conocer Laguna de Pozuelos y también cuando nos internamos en aquella loca aventura del Zapaleri, el punto trifinio entre Argentina, Chile y Bolivia. El camino está en muy buenas condiciones, al menos hasta Pozuelos, después una serie de seguidilla de serruchos o calaminas como le dicen aquí en el norte, tiende a desarmarnos el vehículo, que se comporta como pez en el agua. Este camino antes de llegar al desvío hacia Rinconada, tiene un par de cruces, unos que van a Pan de Azúcar, y otros a Mina Pirquitas, uno de estos es el que tomamos y a poco de andar vuelve a bifurcarse y como vemos en el cartel hacia la derecha dice Loma Blanca y Lagunillas de Farellón, ahí vamos. Pero es medio dia, casi la una de la tarde, asi que en esta encrucijada, y a la orilla de un rancho de adobe, que parece estar abandonado o al menos no habitado, decidimos almorzar, el cielo cada vez más gris y un frio viento nos obligan a apurarnos con el almuerzo. Unos pocos minutos después continuamos la marcha. Mas viento, más polvo, más soledad, esos son nuestros compañeros de viajes y algunas ovejas y llamas que pastan a la vera del camino.

Estamos y vamos en la dirección correcta, asi al menos nos lo indica el GPS, y también la fotocopia de Google que he traído. Se suceden extensas planicies de amarillos pastizales, ovejas y cabras y uno que otro cartel cada tanto, también el cielo le pone un tono especial al viaje y al juego de luces y sombras que se nos muestran en este esbelto paisaje. Se suceden las horas y por momentos todo queda a expensas del ronroneo del motor y la música que suena en la radio, el resto es soledad, pura, única, en todo su esplendor.

El pueblo de Santo Domingo se nos cruza en el camino, y decidimos entrar, tomar unas fotos y volver a salir, este pueblo no lo habíamos visto en los viajes anteriores, por eso decidimos entrar, son un montón de casas de adobe, en silencio y peinadas por el viento, no vimos gente, nada, solo viento, por eso seguimos casi sin detenernos.

Finalmente y después de haber cruzado el pueblo de Liviara, la intersección en el camino por el que venimos con la Ruta 40, y donde el mismo se divide en dirección a Pirquitas o a Lagunillas, tomamos el último destino, lagunillas de Farellones.

Casi una hora nos llevo llegar al pueblo, grande, bien recostado a la sombra de unos inmensos e interminables farellones, ahí casi escondido en medio de la nada esta “Lagunillas”, aquí es donde habían pernoctado Nico Pantaleón y Guillermo Almaraz cuando vinieron por el Granada. Aquí es donde se teje la historia de ese niño que murió de frio volviendo de la escuela, y que hoy se recuerda con un busto en medio de la árida plaza. Esto es Lagunillas, una postal en el altiplano jujeño, y donde después de unas fotos pudimos ver un hombre, a quien le pedimos agua caliente para continuar con los mates, de paso estiramos un poco las piernas, ya cansadas de tanto andar, hay sol, pero el viento es gélido.

Saliendo a la madrugada. Expedición al Volcán Granada II

Repuesto el termo, otra vez al camino, el mismo ahora empieza a perder consistencia hasta transformarse casi en una huella en dirección al sur oeste. Nos cruzamos con pastores arriando sus ovejas, con una mujer cargando leña en su espalda, con otros paisanos que miran casi sin mirar nuestro paso y entramos en una encrucijada de curvas y contra curvas hasta que perdemos de vista el pueblo, pero de pronto cruzamos casi por el medio del cementerio y entonces si nos metemos en la montaña propiamente dicha, subimos y bajamos pero sin perder altura, hace rato que estamos por encima de los 4000 metros, y cada vez que paramos se hacen sentir.

A medida que avanzamos comenzamos a ver los cursos de agua helados, con una fina costra de hielo, también los pastos que guardan humedales están totalmente congelados, esto nos está advirtiendo el frio que tendremos por las noches aquí. El camino comienza lentamente a subir ahora en forma constante a medida que nos acercamos al punto que Pepe ha marcado en el GPS, y que coincide con el que nos dio Guillermo para plantar nuestro campamento base.

Lo logramos, es justo en una curva pronunciada y en subida, que esta frente a la canaleta por la que mañana tendremos que alcanzar el contrafuerte por el que atravesaremos hasta la cumbre, ahí vemos no bien estacionamos que hay dos pircas de piedra, justo lo que necesitábamos para armar el campamento, en la primera que está más cerca del camino no entra la carpa asi que nos mudamos a la que esta unos metros más arriba. Ahí acomodamos como pudimos la carpa, no entraba del todo pero estaba muy protegida, una gran roca hacia las veces de pared hacia el sur, probablemente de donde vengan los vientos y el resto un circulo de piedras muy bien acomodadas. Un lujo a esta altura de la tarde, ya son casi las seis, hace frio, el sol ya se escondió detrás de unas grandes torres de piedra y pronto se vendrá la noche. Hemos dejado la camioneta mirando hacia el este para que el sol le de mañana y caliente algo los hierros.

Casi con las ultimas luces nos guardamos en la tienda, y preparamos la cena, nada nuevo, milanesas con ensalada de tomates, Fanta, coca y un café caliente, mientras comentamos el dia que vendrá, y la ruta que esta ya escogida, solo nos espera la incógnita de transitarla.

Ha sido un dia largo, hemos venido desde los 1200 metros de Salta, hasta los 4650 que tenemos aquí, será además una noche fría, asi que la conversación se va dilatando y esfumando en nuestros sacos de dormir.

Ascenso al Volcán Granada II

Ascenso al Volcán Granada II

Vista desde el ascenso al Volcán Granada II

DÍA 2: 23 de Junio

Salimos muy temprano, 7 hs del campamento e hicimos cumbre a las 14 hs. descendiendo a dormir al campo base a las 18 hs.

Han sonado las alarmas, nos cuesta movernos, está muy frio, anoche quedo un poco de agua en la olla y está congelada, lo que nos avisa que estamos por debajo de 0º, hemos tenido una larga noche de descanso, solo nos ha despertado alguna ráfaga de viento y el común dolor de cabeza a esta altura, pero en general hemos amanecido bien. Apuramos el desayuno para salir antes del amanecer, todo indica que por tratarse de un Volcán la jornada va a ser larga. Tenemos que salvar un desnivel de más de 1000 metros, que no es poco.

Con abrigo suficiente cerca de las 7 de la mañana abandonamos la tienda, ese minúsculo reducto que te da confort a esta altura. Con las linternas encendidas emprendemos el derrotero con una sola dirección, la noreste, hacia la canaleta que hemos observado toda la tarde y que tanto nos comento Guillermo y Nico, porque esta es la única entrada a la pollera del volcán, hay que sortear esos tremendos farellones que parecen ponerle un cono de misterio a esta cara del Granada.

Caminamos entre pajonales y coirones, haciendo crujir el hielo con nuestras botas de los cientos de arroyitos y vegas congeladas que hay hasta la loma que antecede a la canaleta.

Cerca de las 7,30 comienza a clarear, ya estamos cerca, el Granada se recorta oscuro sobre ese inmenso cielo azul que está empezando a perder estrellas, no hay viento y la mañana parece deslumbrar tranquila.

Estamos bien, pocos comentarios surgen, hace mucho frio, no dan ni ganas de  hablar, solo mantenemos el contacto con el ruido de nuestras botas entre las rocas.

Hacemos una parada justo debajo de la canaleta, se ve más grande de lo que parece, con un inmenso acarreo de piedras sueltas y algunas huellas de animales.

Ascenso al Volcán Granada II

Llegando a la cumbre del Volcán Granada II

Nos ha alcanzado la mañana, se apagan nuestras linternas y zigzagueamos rumbo a la pollera del Granada, solo queremos salir de la fría sombra de la Canaleta para encontrarnos con el reparador sol, lo vemos brillar detrás del filo poniéndole un toque mágico a sus formas, y resaltando su altura en el cielo.

Son más de las 8 cuando aparecemos como fantasmas al campo inmenso de piedras, el sol ya nos da de lleno en los rostros, esta mas frio aun, es la hora, si bien no hay viento el frio cala hondo, no podemos desabrigarnos, por lo que nuestra parada se hace corta, solo para sacar un chocolate y volver a caminar.

Tomamos hacia la derecha en dirección a lo que parece un promontorio cumbrero, pero delante nuestro todavía queda un tortuoso camino de rocas, de diversas formas y tamaños, que nos obliga a cambiar el paso constantemente, mientras tanto pocos son los metros de desnivel que ganamos, la pared del Granada se ve muy lejos todavía. Qué bueno debe haber sido pasar este campo con nieve… hubiésemos ido rapidísimo.
Algunas ráfagas de viento nos obligan a ponernos las antiparras y también el cortaviento, no nos hemos podido quitar la pluma, el  frio es penetrante, solo esta prenda nos conserva el calor en nuestros cuerpos, mientras que caminamos, caminamos y parece que no avanzamos nada, la triste historia de las laderas de un Volcán, este no es la excepción. Cada tanto miro a Pepe, nos detenemos, comemos una barra de chocolate unos caramelos y seguimos, un poco de liquido y volvemos sobre nuestros pasos, vamos apenas separados por algunos metros, el avance parece lento, son más de las 10 de la mañana y aun no hemos cambiado el desnivel, el mismo es suave y eterno, el terreno siempre igual, piedras y mas piedras, rocas y mas rocas.

Por momentos en alguna detención saco alguna foto, ahora el frio lo mantiene el viento, que no es fuerte pero es constante, Pepe se va poco a poco alejando de mí, lo veo trepar por encima mio, va bien, entero, fuerte, y yo solo tengo resto para seguirlo, pero no me siento mal, se que a este ritmo pronto habremos alcanzado el filo.

Ahora, ya casi cerca de mediodía el clima esta algo más estable y mantenemos el calor, por momentos lo sentimos al sol abrigarnos, esto sucede cada vez que cesa el viento, pero la altura se siente, con frio y con agitación,  nuestros pasos se van enlenteciendo mas y mas, solo busco los puntos más fuertes y duros para apoyar mis botas, mi respiración ahora es más agitada, siento el frio penetrar por mi nariz y por mi boca y secármela hasta el ardor, se empañan mis antiparras, no me dejan ver y me obliga a parar una y otra vez. Los pies finalmente han entrado en calor, solo mi dedo “gordo” del pie derecho me duele, es el que se me congelo en Aconcagua y guarda memoria, y me lo recuerda con un dolor persistente.

Pepe ahora está mucho más arriba que yo, ya puedo ver el cielo azul recortar su figura, me espera, yo he perdido ritmo, estoy más lento, pero me siento pleno, bien,  siento el aire puro y frio atravesar mi garganta y llenar mis pulmones, entonces  tomo una nueva bocanada y sigo, ya puedo sentir el viento bramar y silbar en el filo, parece una arista más expuesta que lo que se ve desde abajo. Estamos cerca, ya no me interesa mirar el reloj, solo me concentro en mis pasos, 25, 30 o tal vez un poco más entre descanso y descanso.

Cruzamos algunas palabras con Pepe cuando nos reunimos, le digo que estamos muy cerca del filo y por ende de la cumbre, asiente con la cabeza y me dice que esta mas a la derecha que hay aun dos o tres promontorios antes de ella. Sin más comentarios continuamos lentamente hacia el destino final, el filo, está ahí al alcance de la mano, o mejor dicho de los pies.

De pronto el cielo llena nuestra visión, lo hemos alcanzado, yo en forma recta y Pepe mas a la derecha, ambos desde nuestros puntos nos asomamos a ver aquel circo de piedra y nieve esplendido, quizá por esta forma de herradura lo llamen Granada?, la verdad se parece mucho al fruto una vez roto antes de ser comido, y sus coladas de lava, los rojos granos desparramados por el altiplano… será por eso que lo llaman Granada?... vaya uno a saber. Lo importante es que estamos aquí parados en el labio del Volcán, no tiene más de un metro de ancho y las caídas hacia el sur este son notables, con grandes canalones llenos de nieve que bajan como girones hacia el valle. Ahí estamos parados, observando que dos picos se alzan delante nuestro, parecen lejanos, pero sé que están ahí, a no más de unos minutos de donde estamos, asi que le hago señas a Pepe y continuamos hacia el primero de ellos, el por debajo del labio y yo por el filo propiamente dicho, es que caminar mirando el vacio me produce un goce total, veo más de mil metros por debajo mio, veo perderse las canaletas blancas en esa inmensa pampa amarillenta, veo cientos de toneladas de material rojo y negro esparcidos en todo el rededor.

De pronto ya estamos en el primer promontorio, lo rodeamos por la derecha, hacia la izquierda cae a pique como en el Chañi, pero ahora aparece otro algo más lejos y mas alto, y hacia el nos dirigimos, ahora si vamos sorteando grandes peñascos, no hay un filo expuesto que nos permita caminar por la poca nieve que vemos.

Cuando ya lo tenemos a nuestro alcance, vemos aparecer finalmente la cumbre, no hay dudas, su forma, su tamaño, es esa, no hay otra, todo lo que la envuelve es cielo, sin duda lo estamos logrando, Pepe se desanima un poco pero le digo, son solo 10 minutos, y verdaderamente creo que no pasaron más de 5 antes de ver la cruz rota y la pirca de piedras que la simbolizan. Señores, su majestad, el Volcán Granada II.

En la cumbre del Volcán Granada II

En la cumbre del Volcán Granada II

De pronto todo quedo en nada, ya no hay frio, ya no hay agitadas palabras, ya no duele la garganta, ya las piernas flotan en el piso, ya es tiempo de abrazos de cumbre, ya sobran las palabras, ya estamos aquí, en uno de los puntos más altos del altiplano jujeño, ya estamos con 360º de montañas más pequeñas a nuestro alrededor. Mientras nos acomodamos en la pequeña cumbre, cubierta de nieve y procedemos a buscar el testimonio, voy recorriendo el horizonte, y empiezo a divisar a lo lejos el Vilama, el Zapaleri, el Licancabur, me imagino el Uturunco en la extensa cordillera de Lípez, y un sinfín de cumbres más que desconozco sus nombres, que maravilla, que sensación de plenitud me invade, de que se llenan mis ojos y mi alma, de todo esto que me rodea, naturaleza pura en su máxima expresión, si hasta casi desaparece el amigo, el silencio se apodera de mis oídos, hasta el viento ha disminuido, vuelvo de este viaje cuando siento el frio en mis manos, me había quitado los guantes para tomar algunas fotos, recién entonces aparece la figura de mi amigo en aquel vuelo sideral, ahora si somos dos probablemente volando juntos… probablemente divagando de la mismo forma, es el efecto alucinógeno de la cumbre y la inmensidad que nos rodea.

No hay testimonio, si basura humana, unas pinturas rojas, verdes y azules que arruinan todo, que desmoralizan que te bajan a la realidad en un segundo, que te hacen sentir que perteneces a la peor de las especies, que sos humano, que sos dañino, que ensuciaste la pureza de esta cumbre, con tus manos, con tus marcas, que pena, se derrumba el cielo encima y cuesta volver a pararse y olvidar esos colores primarios que empalidecen la verdad de aquel espectro infinito de colores, los naturales, los del creador, los reales, los que inspiran vuelos de cumbre, los que por un instante te hicieron sentir superior.

Hemos hecho cumbre a las 14 hs. en punto, una marca interesante, cuando mire el reloj no podía creer que fuera esa hora, pensé que llegaríamos mas tarde a la cumbre, asi que esto nos motiva a sacarnos unas cuantas fotos, a mirar un rato mas perdidos en el horizonte lejano, deleitándonos con las lagunas y salares que fluyen por todos lados, con el cielo hecho girones de nubes blancas, que presagian mas viento del que ya curte nuestros rostros. “Nos vamos Pepe”, estamos en mitad del camino, todavía la tarde se hará larga como la bajada, todavía las piernas se cansaran más aun, todavía hay que bajar, todavía hay que alcanzar el campamento. 

Tres horas bastaron para llegar exhaustos a la tienda, después de habernos volcado demasiado a la derecha y teniendo que atravesar esa gran meseta que cruzamos esta madrugada hasta divisar la camioneta y enfilar finalmente al campamento, los arroyos como esta mañana siguen congelados, y el frio al caer la tarde se hace notar.

Lo ritual vuelve, primero algo caliente, después algo salado, inmediatamente antes de que oscurezca hacer andar la camioneta, y volver a la bolsa de pluma, si, lo hemos hecho todo, salvo Pepe que ha caído rendido y ni siquiera ha querido comer. Hablo en plural para acompañarme antes de que me domine el sueño.

Vista desde la cumbre del Volcán Granada II

Desde la cumbre del Volcán

DÍA 3: 24 de Junio

A las 7 hs salimos desde el Campo Base y regresamos por el mismo camino hasta Abra Pampa, almorzamos ahi y arribamos a las 17 hs. a Salta.

La noche no fue soñada, pero si lo suficientemente larga como para descansar. Me he levantado solo una vez y pude comprobar que estaba fría, muy fría, pero que el tiempo seguía estable, con muy poco viento pero  el cielo había comenzado a llenarse de nubes, hechas girones blancos  y ocultando esa tremenda luna llena que nos dejo de dia toda la noche.

Se platinaron los bordes del Granada, se iluminaron todos los cerros que rodean el lugar, un verdadero paisaje fantasmal nos llevo al alba.

Nos hemos quedado sin gas y por ende con muy poca agua caliente, asi que el desayuno se hace pobre y escaso, pero el ánimo no mengua, es de dia, y nos vamos a casa. El paisaje radiante que tenemos y la alegría del éxito conseguido nos ponen en movimiento con todos los bríos. La camioneta arranca de primera a pesar de los 12º bajo cero que hay y antes de las ocho de la mañana ya estamos en marcha, muy lento para no romper nada, muy despacio nos vamos internando en el otro camino que habíamos visto por google, este tiene menos datos de transito, pero vemos huellas y las seguimos. Sería imposible de transmitir con palabras el paisaje y la fotografía  que nos rodea, conjuntamente con un esplendido amanecer se suman los puestos color ocre y las montañas multicolores que nos van envolviendo en el descenso. Son curvas y contra curvas, subidas y bajadas, arroyos secos y otros con hilos de agua, son zorros, suris, ovejas y cabras, son todos los elementos que nos llenan la vista y el corazón y que solo perturba el motor del vehículo.

Antes de medio dia, y después de haber dejado atrás Santo Domingo, Liviara, la Laguna de Pozuelos, y otros tantos puestos, arribamos a Abra Pampa, aquí cargamos el termo con agua caliente para los mates del camino, nos esperan poco mas de 300 km de asfalto antes de llegar a casa. Reponemos combustible hacemos un almuerzo fugas y a andar o desandar. El Granada ya es historia, apenas si lo distinguimos entre cientos de montañas de color azul, a lo lejos, casi esfumado por el temporal que esta desde el oeste llegando, creo que nos estamos yendo justo a tiempo, creo que la luna llena nos trajo y el cielo soleado de Abra Pampa nos despide, pero lo que viene a lo lejos solo le pone un tono especial al marco desértico del altiplano. Hemos vuelto de otra cima, hemos inflado el pecho de alegría, hemos sumado horas de amistad, hemos compartido otra aventura, de ellas se alimenta nuestro espíritu, esas que nos maduran como hombres y nos preparan para las que vendrán, las que nos suman experiencia, las que nos hacen crecer, pensar y amar lo que dejamos en el llano, pero que, seguramente nos traerán de nuevo a la altura, es solo cuestión de tiempo, es la vida, que nos alcanza, y a veces “nos besa en la boca”.

Tomando una imagen desde la cumbre del Volcán Granada II

Vista desde la cumbre del Volcán Granada II

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